CIENCIA Y DEPORTE

 

22 de febrero de 2012

PRINCIPIOS BIOLÓGICOS DEL ENTRENAMIENTO DEPORTIVO. 

        Entendemos generalmente las necesidades concretas, que reflejan determinadas leyes en forma de fundamentos orientados en la práctica, exigencias y reglas de la actividad.

        Estos principios sirven para integrar sistemáticamente los conocimientos científicos en las pautas metodológicas, son documentos de validez muy genérica que se han de tener en cuenta para la estructura del proceso de entrenamiento.

 Principio de la unidad funcional:

        El organismo trabaja como un todo, es decir, todos los sistemas están conectados de tal manera que si alguno de estos llegara a fallar no es posible llevar a cabo el entrenamiento; Por lo tanto estos sistemas no deben desarrollar de forma escalonada si no de forma simultánea y paralela, cuando aplicamos una carga concreta puede desarrollar una cualidad pero también puede producir el efecto contrario en otra.

 

Principio de la multilateralidad:

        En la actualidad se trata de abarcar todos los factores de entrenamiento, algunos especialistas se inclinan por la preparación multifacética ya que permite al deportista domine una mayor cantidad de movimientos mayor dominio de la conducta motriz; Como consecuencia se asimilan las técnicas y los métodos de entrenamiento mas complicados.

Se recomienda que este principio de debe poner énfasis en edades tempranas y disminuye en las fases de rendimiento y alto rendimiento.

 Principio de la especificidad:

        Especialmente para deportistas ya formados, se dice que el entrenamiento tiene dos condiciones que dan buen resultado; Desarrollo de las cualidades físicas básicas  y condiciones específicas de cada deporte.

Un deportista consigue el dominio técnico de su deporte através  de ejercicios específicos.

Principio de la sobrecarga:

        También conocido como el estimulo eficaz o de umbral, no es un exceso de trabajo. Si no que es un esfuerzo selectivo para estimular la adaptación sin producir agotamiento. Para producir una adaptación la carga debe superar el umbral de cada persona, con el objeto de producir cambios morfológicos y fisiológicos beneficios.

Principio de la supercompensación:

        Con la aplicación de estímulos de entrenamiento se producen alteraciones estructurales tanto somáticas como funcionales y después del periodo de recuperación vuelve a los niveles anteriores del rendimiento e incluso se mejora.

 Principio de la continuidad:

         Viene ligado a la periodización, esto es que debe existir continuidad entre cada etapa de la periodización, cada etapa de entrenamiento exige el progreso de la carga de igual forma con la etapa de recuperación que asegura el incremento de las aptitudes atléticas.

Principio de la progresión:

        O de gradualidad, se define como la evaluación de las exigencias de la carga, Cuando el estímulo es aplicado un número suficiente de veces el organismo se adapta y es necesario incrementar la carga de forma gradual, si se quiere una mejora PROGRESIVA del rendimiento.

 Principio de la individualidad:

        Cada sujeto es un todo determinado por las características morfológicas y funcionales; la capacidad de reacción del organismo es distinta a cada atleta.

 Principio de los retornos en disminución:

        Muestra como se desarrolla la capacidad de rendimiento a lo largo de un proceso de trabajo de larga o mediana duración. En cualquier modalidad deportiva los primeros cambios son veloces, disminuyendo posteriormente.

 Principio de la recuperación:

        Los periodos de la recuperación son esenciales tanto en el transcurso de una sola sesión como durante todo el año, el descanso por lo consiguiente es una relación física y mental deberá cambiarse esmeradamente con dosis de ejercicio y recuperación. Todos los programas coherentes dejan lugar para el descanso y la recuperación.

 Nota: Solo son algunos de los tantos principios del entrenamiento deportivo que en volúmenes posteriores se han de explicar.

10 de Febrero 2012

La energía en el deporte
Por Training Balance


La energía nos rodea…Se puede escuchar como sonido, Ver como luz, Sentirla como el viento.

¿Qué es la energía?

Es la capacidad de producir trabajo. Cuando recorres una distancia, ejerces una fuerza a través de una distancia para mover tu cuerpo “usas energía”.

Todo el tiempo usamos energía, nuestros órganos la requieren para seguir trabajando, para abrir la puerta, presionar el teclado de tu computadora, leer, caminar, etc. Los seres humanos requerimos de energía para crecer y movernos.

Además de usar energía para realizar trabajo, los objetos obtienen energía cuando se trabaja en ellos; cuando pedaleas sobre tu bicicleta para que se mueva, le das energía.

Existen cinco formas de energía

Mecánica: Cuando montas en bicicleta la desarrollas

Calórica: Al frotar tus manos produces calor

Química: Esta se presenta en el organismo cuando digieres la comida.

Electromagnética: Los cables que llevan energía eléctrica a tu casa, es un claro ejemplo.

Energía Nuclear: La energía del sol se produce a partir de una reacción de fusión nuclear.

En el deporte, la energía se requiere para poder ser productivo. Al ejecutar alguna Actividad Física, los requerimientos energéticos son mayores y nuestra capacidad de rendimiento físico se verá limitada dependiendo de la eficacia para producirla en nuestras células y de la participación específica de fibras musculares existentes en la mayor parte del cuerpo.

Nuestro cuerpo es una máquina que necesita para su funcionamiento un combustible especial, que se conoce con el nombre de ATP (Adenosín Tri Fosfato), que es una molécula compuesta por tres sustancias: Adenina, Ribosa y Fosfato; al romperse sus enlaces, desprende la energía que precisa el músculo para funcionar.

Uno de los problemas fundamentales del músculo es el poder disponer rápidamente de grandes cantidades de energía, para poder sustituir el ATP que va utilizando. En forma práctica debemos entender que los depósitos deben irse llenando al tiempo que se vacían; de lo contrario, el músculo no podría seguir con su trabajo.

La forma de producir energía, depende de la participación específica de fibras musculares existentes en los grupos musculares.

En el cuerpo humano existen dos tipos de fibras musculares o unidades motrices:

Fibras de contracción Rápida: Involucradas en actividades de alta potencia, un ejemplo de deporte es la halterofilia (levantamiento de peso)

Fibras de contracción Lenta: Involucradas en actividades de baja potencia, un ejemplo de deporte, es el ciclismo de ruta.

Los requerimientos de energía, son específicos en cada disciplina (de alta o baja potencia). Estas necesidades energéticas las cubre el organismo en tres Sistemas diferentes.

Sistema de Fosfágeno o Sistema anaeróbico alactácido: Proporciona energía en muy alta intensidad, pero se mantiene durante pocos segundos.

El metabolismo anaeróbico a través de la glucólisis no oxidativa, el cual encuentra su máximo alrededor de los dos minutos

Sistema Aeróbico, se caracteriza por ser de muy larga duración.

Conclusión:

Cuando realizas ejercicio, los tres sistemas se presentan, pero dependiendo del deporte uno de ellos predomina y por consiguiente este será la base de tu entrenamiento. Por ejemplo, para un corredor de largas distancias, el predominio será el sistema Aeróbico por ser de larga duración. Sin embargo, como parte de tu preparación, deberás estimular los otros dos sistemas, ya que somos organismos integrales.

info@trainingbalance.com

 


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